Jorge Ramos vive su segunda vida: “Soy el compañero de Chiqui, el papá de Paola, Nicolás y Carlota”
Con Jorge Ramos: Así son las cosas y lejos de la televisión, el periodista habla de su transformación personal y de cómo hoy se define más allá del anchor.
Por Carole Joseph
El camino de Jorge Ramos es prueba de que el éxito no solo se construye, también se reinventa. Durante décadas, su nombre fue sinónimo de credibilidad en la televisión hispana, tras recorrer cada peldaño del periodismo tradicional: de reportero en la calle a uno de los anchors más influyentes a nivel nacional. Hoy, en una nueva etapa como periodista independiente, vuelve a marcar un precedente con dos nominaciones a los News & Documentary Emmy Awards 2026 en su primer año de elegibilidad: su proyecto Jorge Ramos: Así Veo Las Cosas fue reconocido como Outstanding News Program in Spanish Language, mientras que él recibió una nominación como Outstanding Journalist in Spanish Language.
El reconocimiento no solo valida su trayectoria, sino también su capacidad de adaptarse a una industria en transformación. A través de su proyecto y podcast, Ramos ha logrado conectar con audiencias que migran cada vez más hacia lo digital —acumulando millones de vistas en poco tiempo— y confirmando que el periodismo ya no vive únicamente en los grandes estudios, sino también en las plataformas donde está la gente. Como él mismo lo resume: “Yo vengo de una época en la que para tener éxito en la televisión tenías que empezar como reportero local… era la única manera. Pero ahora, gracias a los celulares, te puedes saltar todo eso”.
En una conversación exclusiva con People en Español, Ramos habla sobre su transformación profesional, los retos de construir desde lo independiente y por qué, en un ecosistema mediático en constante evolución, quedarse inmóvil ya no es una opción. También abre una ventana a su vida personal, compartiendo su experiencia como padre y su relación de pareja con Chiquinquirá Delgado.
¿Cuál es el desafío personal y también profesional que encontraste al empezar desde cero en este nuevo proyecto?
El principal desafío es seguir vivo como periodista, seguir teniendo impacto y que la gente te siga creyendo. Y hacerlo fuera de la televisión. Ese es el principal reto. Durante más de 40 años trabajé en la televisión. Y estoy extraordinariamente agradecido con todo lo que aprendí y viajé, pero no estaba listo para retirarme. Y las cosas empezaron a cambiar muy rápidamente.
Lo primero es que durante muchos años empezamos a notar que millones de personas en la audiencia dejaban los medios tradicionales, la televisión, los periódicos y la radio para irse a los medios digitales y a las redes sociales. Ese es el primer cambio. Luego el otro cambio es que la credibilidad periodística también estaba cambiando de las grandes corporaciones a periodistas independientes.
Y entonces había que subirse en esa ola. Te voy a decir que fue una apuesta. Yo diría que sigue siendo una apuesta porque tenemos que demostrar que se puede hacer periodismo de otra forma. Hay otra manera de ver las noticias y hay una competencia también grande.
¿Se necesita el apoyo de una gran compañía detrás de ti para lograr el éxito? ¿Para seguir haciendo periodismo?
Ya no. Antes sí, pero ya no. Yo vengo de una época en la que para tener éxito en la televisión tenías que empezar como reportero local, luego conductor a nivel local, luego reportero a nivel nacional y luego si tenías mucha suerte como como anchor a nivel nacional. Y a mí me tocó hacer todo ese recorrido desde que comencé como reportero en la calle del canal de Univision en Los Ángeles hasta que llegué al noticiero nacional en Miami. Era la única manera. No había otro. Pero ahora gracias a los celulares te puedes saltar todo eso y puedes comenzar una carrera de periodismo independiente con muchísimo éxito. Hay distintos retos.
Uno de distribución, que a través de tu celular te puedan ver millones de personas. Y segundo, que sea económicamente viable. Y esos son los grandes retos. Con una corporación tú estás protegido con salarios y seguros. Pero cuando tú estás trabajando solo con tu teléfono celular o con un equipo pequeño, eso es otra cosa totalmente distinta. Y es ahí donde estamos muchos. Hay toda una serie de grandes periodistas que han dejado la televisión y los medios tradicionales para irse a los medios digitales, en donde estamos haciendo streaming, estamos haciendo podcast. Nos hemos ido a donde está la audiencia. Y ahí es donde está la audiencia. Y si no haces esa transición, puedes desaparecer.
¿Entonces le ves más pros que contras a esta nueva transformación de estar con…?
Es que ni siquiera lo veo así. Es el único camino. La televisión no va a desaparecer desde luego. Pero el único camino para hacer periodismo en el futuro es en los medios digitales. Estaba yendo a un estudio del Centro Pyum. Y seis de cada diez latinos prefieren recibir sus noticias en medios digitales que en medios tradicionales. Entonces, ese ya ni siquiera es el futuro, sino ese es el presente. Y es complicado, porque tienes que poder sobrevivir con eso, y estamos precisamente en ese momento de transición. Pero la conclusión es que sí hay una vida periodística después de la televisión.
¿Para ti qué satisfacción te da estar ahora en estas plataformas que no te dio la televisión?
Yo lo pondría de otra manera. Yo creo que tengo absoluta libertad periodística para reportar y decir lo que yo crea que es la verdad. Creo que estamos en un momento en que hay que ser contrapoder frente a la presidencia de Donald Trump. Creo que este es un momento en el que hay que salir a defender a los latinos y a los inmigrantes que están siendo maltratados por ICE.
Y YouTube y los medios y las redes sociales me han permitido no solo reportar lo que está ocurriendo, sino tomar partido y dar mi opinión al respecto. Y esto es nuevo para mí, cuando durante cuatro décadas, frente al Noticiero Univisión, no debía [dar]. ni di mi opinión. Y estoy en un momento en donde tengo muchísima más libertad para tomar postura, para criticar, para resistir los avances antidemocráticos que hay en los Estados Unidos, pero sobre todo tengo todas las posibilidades de salir a defender a otros inmigrantes y a otros latinos como yo.
¿Cuál crees que sea otra de las conversaciones pendientes para el mundo hispano que están todavía en el aire? ¿Cuáles son los otros temas que hacen falta recordar aquí?
Déjame comenzar diciendo que ahora que hablabas de la conexión que hemos logrado con Así veo las cosas y tres alebrijes. Los números son increíbles. En el mes de marzo tuvimos 101 millones de vistas en todas nuestras plataformas. Eso quiere decir que podemos competir perfectamente con cualquier cadena de televisión, a pesar de que tenemos un equipo de apenas 12 personas. Y eso espero abre el camino a muchos otros que están haciendo lo mismo, [y] hay temas urgentes y los temas urgentes es defender la democracia aquí en los Estados Unidos y evitar el abuso de poder que vemos con Donald Trump.
Proteger a la comunidad latina y a la comunidad inmigrante en uno de los momentos más graves que yo recuerde desde que llegué a los Estados Unidos. Seguimos teniendo falta de representación latina inmigrante en todo. En el gobierno, en los deportes, en los medios de comunicación, en el cine. Y yo creo que ese sigue siendo el tema pendiente. Somos el 20 por ciento de la población. Y no tenemos 20 senadores, tenemos seis. Y no tenemos nombres latinos en los principales puestos. Ni ni veo un cambio a corto plazo. Así que yo creo que ese es el gran tema pendiente que hemos tenido aquí en los Estados Unidos.
Y el gran gran tema pendiente es la reforma migratoria. Hay 14 millones de personas que siguen viviendo no solo en la oscuridad, sino con miedo terrible actualmente en los Estados Unidos, merecen tener una vida muy muy distinta. Si España pudo hacerlo, legalizando a medio millón, no veo por qué nosotros no podamos, no podemos legalizar a 10 o 12 o 13.
Si pudieras definir el verdadero cometido de esta nueva etapa para ti en tu carrera, en una sola frase.
Informar, incomodar, abrir caminos, inspirar. Es demostrar que hay otra manera de ver las noticias.
¿Sigues con ganas? ¿Qué fue lo que te hizo no retirarte?
Ahora los los medios digitales te ofrecen una segunda vida y estoy en esa segunda, estoy en esa segunda vida. Y no estaba, tengo, acabo de cumplir 68 y no estoy listo para retirarme. Creo que hay mucho que hacer y me hubiera parecido muy triste retirarme y dejar de hablar en una época en la que tanto se necesita el periodismo. Cuando vemos estos abusos de autoridad por parte de Trump. Entonces para mí, yo sentí que no podía retirarme en este momento. Quizás después, pero no por ahora. O sea, tengo, mi plan es seguir como periodista por lo menos hasta el 20 de enero del 2029, sería el último día de Donald Trump en la presidencia.
¿Cómo te sientes all ver al Jorge profesional que sigue adelante y que tiene voz para los que no tienen, que da voz para los que no tienen?
Se aprenden muchas cosas cuando tienes tiempo para pensar. Si lo usas positivamente. Ahora entiendo que yo no era Jorge el conductor o Jorge el anchor, sino que eran muchas otras cosas. Y el tiempo y dejar la televisión me ha permitido entenderme de otra manera. Soy el compañero de Chiqui, el papá de Paola, Nicolás y Carlota, soy el hijo de Yuyu, soy muchas otras cosas además del puesto. Dirías que te redescubriste que hay cosas que luego uno pierde, como esa esencia, uno sabe quién es, pero al momento, ¿te perdiste en algún momento de lo que eras tú?
Bueno, no diría que me perdí, pero me quité el uniforme, me quité la coraza. Que por cierto, fueron años maravillosos, o sea, me tocó cubrir siete guerras, conocí a las personas más interesantes del mundo, he estado como testigo de algunos de los eventos históricos más importantes. Fue una vida muy, muy intensa, pero esa vida muy intensa estaba ligada a mi puesto como anchor del Noticiero. Y no es que no lo supiera, sino que no tenía tiempo para hacer otras cosas. Otra de las lecciones es que ahora le puedo dar tiempo a otras cosas y a otras personas que me interesan y que antes no tuve tiempo. Estamos los periodistas llenos de remordimientos por los cumpleaños, los aniversarios, las fiestas, los viajes, las vacaciones que nos perdimos.
Y estoy seguro que cuando uno se muere, en esos segundos previos, uno nunca se queja de haber, de por qué no trabajaste más. Yo creo que te quejas de por qué no pasaste más tiempo con los que quieres. Así es.
A la par de esta nominación también de Tres Alebrijes y lo que sigues haciendo, ¿tienes algún otro proyecto? ¿O ya estás pensando después del 2029?
Creo que los periodistas nunca se retiran. Conozco grandes periodistas que no se pueden retirar. Y estamos todo el tiempo buscando la actualidad. Lo que sí he logrado es tener un mayor balance en mi vida. Por ejemplo, estoy trabajando solo cuatro días a la semana. Me estoy regalando los viernes para mí.
Y yo desconocía lo que eran las tardes. No sabía cómo eran las tardes porque estaba encerrado en un estudio de televisión. Entonces, yo creo que siempre seguiré siendo periodista, pero ahora le regalo más horas a mi vida personal que a mi vida profesional. Y estoy muy bien así. El Emmy, estas nominaciones tienen ya para mí el sabor del triunfo, de la victoria porque estamos demostrando que sí se puede hacer periodismo independiente fuera de la televisión y que podemos competir en contra de cualquiera. Y lo más bonito de todo es que la gente me sigue creyendo. Porque en el periodismo lo más importante es la credibilidad.



